IX Encuentro Regional del Cono Sur

“Laudato Si`, mi Signore”

¡Hola! Me llamo Rocío Scarabini, tengo 21 años, soy de Paysandú y actualmente estoy estudiando en Salto. Pertenezco a la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Paysandú y desde fines del año pasado soy delegada joven de la Diócesis de Salto para la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil.

Es con la Comisión Nacional que se me dio la oportunidad a fin de febrero y comienzo de marzo de participar del IX Encuentro Regional del Cono Sur, se realizó en Buenos Aires y participaron jóvenes de Brasil, Chile, Paraguay, Argentina y nosotros los uruguayos, también participaron de este encuentro obispos y sacerdotes encargados de la Pastoral Juvenil de sus países. Nos preparamos como Iglesia del Cono Sur para la reunión pre sinodal en el mes de Marzo donde tendremos representantes jóvenes de todos nuestros países y también para la JMJ que se realizará en Enero próximo en Panamá, momento por excelencia de encuentro de todos los jóvenes del mundo.

Fueron días de verdadero encuentro con estos jóvenes, donde de verdad nos sentimos una sola familia, que aunque nuestros países son diferentes en sus tamaños y culturas, muchísimas cosas, mas de las que pensamos, que vivimos en nuestras comunidades y países también se viven en todo el Cono Sur.

También fueron días de sentirnos protagonistas, como jóvenes de la Iglesia Católica y de la sociedad en su conjunto, además de ser su futuro, somos consientes de que somos el presente de ella y por esto debemos de ser protagonistas, debemos de movilizarnos, proponer cambios y llevarlos adelante con las energías y alegría que caracterizan a los jóvenes latinoamericanos, recordando las palabras de nuestro Santo Padre Francisco: “hagan lío, pero hagan lío organizado”, debemos romper los esquemas, debemos ser jóvenes que provoquen y no que predigan. En estos días reflexionamos sobre el cuidado de nuestra casa común movidos por la Carta Encíclica que Francisco nos ha regalado: Laudato Si`, ésta casa común que nos ha regalado Dios y que es de todos, donde lamentablemente el mal uso que estamos haciendo a los que más afecta es a nuestros hermanos pobres. Debemos de cuidar de nuestra casa común. Pero además de cuidar de las plantitas y animalitos, debemos de cuidar del otro, de las personas que habitan conmigo la casa común y de nuestras relaciones, y debemos de cuidarnos n osotros mismos.

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