Animación Bíblica de la Pastoral – XXII Curso de Formación Bíblica 2018

La Comisión Nacional de Animación Bíblica de la Pastoral, organizo el XXII Curso de Formación Bíblica, destinado a Agentes Pastorales, realizado en Casa Nazaret, en la ciudad de Montevideo, entre los días 15 y 18 de Enero, del presente año.

En esta oportunidad, se disfruto con alegría la presencia como expositor, del catedrático español  Santiago Guijarro Oporto (1957), catedrático de Nuevo Testamento en la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue director de La Casa de la Biblia de 1982 a 1997, etapa en la que promovió la divulgación de la Biblia y dirigió una nueva traducción que vio la luz en 1992. Fue impulsor de la Animación Bíblica de la Pastoral en la década del noventa en Europa, la cual asumió posteriormente América Latina y el Caribe entre orientaciones. Pertenece a la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos.

Es autor de varios artículos en revistas especializadas y entre sus obras de estudio cabe destacar: Fidelidades en conflicto. La ruptura con la familia por causa del discipulado y de la misión en la tradición sinóptica, 1998; Dichos primitivos de Jesús, 2004; Jesús y sus primeros discípulos, 2007; Los cuatro evangelios, 2010; Servidores de Dios y esclavos vuestros, 2011; Los evangelios: memoria, biografía, Escritura, 2012; La primera evangelización, 2013 y Los dichos de Jesús. Introducción al Documento Q, 2014.

El expositor, cautivo y motivo a los participantes del curso, confirmando sus antecedentes académicos, además utilizando una pedagogía y profundidad en la propuesta; propio de una persona que es capaz de adaptarse a sus oyentes y llegar en forma clara, sencilla y dejando espacios y pautas concretas a los participantes, para seguir la reflexión y profundización del tema trabajado.

El tema que nos convocaba en esta oportunidad era: “La primera evangelización. El primer Anuncio”.  Santiago Guijarro, siguió un itinerario en base a textos bíblicos ilustrativos y concordantes al tema  planteado, que fueron orientando la propuesta y guiando el desarrollo del tema, en forma descriptiva y práctica.

Paralelamente, se realizaron trabajos en grupos,  con la particularidad de ser tutelados en cuanto al contenido, tiempo y fidelidad a la consigna planteada. Este hecho permitió, compartir experiencias y conceptos personales a los participantes del grupo, sin monopolizar dichas experiencias, el tiempo otorgado para el trabajo y alejarse de la consigna del itinerario del curso.

También el tema celebrativo en torno a la palabra estuvo presente en diferentes momentos de oración, Lectio Divina  y la liturgia cotidiana, siendo un tiempo de encuentro personal y comunitario con Cristo y de acción de gracias, por acompañar nuestra vida y el desafío de asumir la tarea de discípulos misioneros en el camino.

Debemos destacar, la buena respuesta a la propuesta de algunas diócesis del país, logrando una participación de 76 personas de todo el país (colmando en su totalidad la capacidad locativa de la casa); contando con la presencia de obispos, sacerdotes, diáconos, religiosas y laicos, representando diversas pastorales y servicios diocesanos.

De la Diocesis de Salto, participó en el curso un  número significativo de 16 Agentes Pastorales (siendo la diócesis con mayor participación),  lo cual nos permitirá, seguir profundizando esta propuesta temática, adaptándola a las necesidades de las diferentes comunidades diocesanas.

Los participantes fueron:

  1. Elsa Ramade, Gladys Facchin, Carmencita Renar y Isabel Saldaña, por la Parroquia San Eugenio de Cuareim (Artigas)
  2. Silvia Bueno, Raquel Sánchez, Lucia Armstrong, por la Parroquia San Juan Bautista (Salto)
  3. Alina Hitta, por la Parroquia Nuestra Señora del Carmen (Salto)
  4. Ofelia Gonzalez, Nora Gonzalez y Carlos Cabrera, por la Parroquia San Benito de Palermo y Nuestra Señora del Rosario (Paysandú)
  5. Nibia Pita, por la Parroquia San José Obrero (Paysandú)
  6. Carmen Geraldin, Miriam Segredo, por la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús (Paysandú)
  7. Cristina Bicca, por la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús (Young- Río Negro)
  8. Diac. Marcelo Correa, (Resp. Dioc. ABP)

Para finalizar, resaltar el buen clima conseguido durante el curso entre los participantes y  la motivación del expositor; lo cual facilito el intercambio didáctico, con la satisfacción de haber logrado el itinerario planteado por Santiago y finalizar con un análisis interesante del grupo, con respecto a la  propuesta que nos convocaba.

He tenido la suerte y con alegría lo comparto con ustedes, de haber estado presente en 20 de los 22 Cursos de Formación Bíblica, organizados por la Comisión Nacional de ABP desde el año 1996 y sin temor a equivocarme, creo que he participado de una de las mejores propuestas académicas, que se llevaron adelante en todos estos años.

Esto lo expreso sin desconocer, que hemos tenido la alegría de recibir varios expositores nacionales e internacionales, que cautivaron a los participantes con su propuesta de trabajo y reflexiones.

Confirmando el prof. Santiago Guijarro Oporto, los conocimientos expresados en sus libros y las cualidades académicas, didácticas y pedagógicas; además, de un espíritu humilde y fraterno, que solo tienen los grandes maestros en cualquier disciplina.

Como dije el año próximo pasado al finalizar este informe, agradezco profundamente de corazón, la participación de los agentes pastorales de las diferentes comunidades diocesanas; que nos han acompañado en esta oportunidad y a lo largo de estos 22 años, que la Diocesis de Salto, siempre ha estado siempre presente, aumentando en el correr de los años, su participación y presencia en esta actividad formativa.

Agradezco el esfuerzo de cada una de estas personas  (en tiempo y económico),  por seguir caminando en la línea de la formación; no solo pensando en la incorporación intelectual de conocimientos, sino en la posibilidad cierta y necesaria, de compartirlo en los grupos que animan y acompañan pastoralmente.

Nos recuerda Benedicto XVI, en su Exhortación Apostólica Verbum Domini: “Nunca hemos de olvidar que el fundamento de toda espiritualidad cristiana auténtica y viva es la Palabra de Dios anunciada, acogida, celebrada y meditada en la Iglesia”. (N° 121 VD).

 

Un fraterno abrazo

Diac. Marcelo Correa

(Resp. Dioc. A.B.P)

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